The Beatles, habían comenzado a componer e interpretar sus propias canciones, y gozaban ya de cierta fama; tocaban en pequeños clubes de Liverpool, como The Cavern (La Caverna), y eran conocidos en el área de Liverpool, pero todavía ningún sello discográfico había llamado a sus puertas.

A finales de 1961, tras escucharles en una actuación, Brian Epstein quedó entusiasmado y se convirtió en su representante artístico. Epstein modeló un nuevo look para el grupo (que pasó de lucir tejanos y cueros rockeros a elegantes chaquetas y peinado de casco) y les presentó al productor George Martin, que los contrató para grabar un sencillo. Este primer trabajo discográfico se tituló Love me do (1962) y logró situarse en las listas de éxitos del Reino Unido. Ese año puede ser considerado el del nacimiento de la «beatlemanía», un fenómeno de idolatría hacia el grupo cuya máxima expresión eran los accesos de histeria que el público femenino sufría en los conciertos de la formación.

La «beatlemanía» se extendió en 1964 a Estados Unidos, donde temas como Love me do, She loves you o I want to hold your hand, arropados por su primera gira en este país, alcanzaron el primer puesto en las listas de éxitos.